domingo, 17 de mayo de 2015

NUESTRA FE EN JESUCRISTO, BENDECIDO PARA BENDECIR

Hebreos 11:1 "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve".

 Todos, a diario tenemos anhelos, sueños, esperanzas y muchas otras ilusiones que en la mayoría de los casos nos motivan a seguir adelante, en eso o hay ningún problema.
El dilema inicia cuando depositamos nuestra confianza unicamente en nuestras propias capacidades y asumimos que somos los únicos constructores de nuestras vidas.
Es en ese momento cuando iniciia nuestro camino directo hacia el dolor. Todo lo que somos se lo debemos a Dios Nuestro Señor, nuestro creador, y que en medio de su infinita misericordia nos dió a su hijo Jesucristo para que con su sacrificio en la cruz fueramos salvos y librados del pecado. No hay más ni menos, Dios es Dios y punto, de Él provienen todas las cosas.
Es Dios quien conoce y maneja nuestras vidas según su santa voluntad; en mi experiencia personal de fallas dolorosas puedo decir que los errores más graves que he cometido, los he concebido cuando me he creido único y autosuficiente, llegué al punto de desestimar la palabra "esperanza", por el simple hecho de no esperar nada de nadie.
Hoy tengo la certeza que en Cristo Jesús todo lo puedo.(Filipenses 4:13) y es en Él en quien he depositado toda mi confianza. Ahora tengo la claridad de estender que hay tantas cosas que he pedido y que serán hechas en el nombre de Jesús y según la voluntad de Dios Padre, para que con ello otros crean también y puedan llegar a los pies de Cristo. Así mismo estoy convencido que hay cosas que yo no se pedir y sólo Dios sabrá en que momento me las otorgará para usarlas en su obra, yo simplemente me dejaré llevar.
La Fe es un interesante concepto y es más fácil de interpretar de lo que nos imaginamos, veamos:
Paso 1: Pedirle todo a Dios, siempre a Dios, sólo a Dios en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo.
Paso 2: Inmediatamente después dar gracias porque Dios ya empezó a concederlo.
Paso 3: Sujetarse a la voluntad de Dios, porque es escencial entender que Dios tiene control de todo y lo sabe todo, aún de las cosas que van a ocurrir y tiene un tiempo marcado para cada cosa. Así que si Dios no concede la petición de nuestro corazón es por dos razones sencillas; lo que pedimos no nos va a edificar y a bendecir como creemos o Dios nos está preparando algo mejor.
Paso 4: No desesperarse, porque Dios tiene un tiempo para cada cosa y Él es perfecto y no se arrepiente,ni rompe sus promesas. Lo que Dios ha prometido, tarde o temprano llega, pero con certeza será en el momento justo.
Paso 5: Pedirle a Dios que aumente nuestra Fe.
Como podemos ver no es tan complicado, sólo debemos olvidarnos de nosotros mismos y entender que el único Grande, Todopoderoso, Eterno, Amoroso, Piadoso, Crador del Cielo y de la Tierra, de todo lo visible y lo invisible es Dios, por lo tanto a Él sea la Gloria, la Honra y la Alabanza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario